martes, 20 de enero de 2026

LA ÚLTIMA MIRADA AL MÓVIL - Soraya Mínguez Escurín

 

    Hoy en día, usar el móvil antes de dormir es algo muy común, sobre todo en los jóvenes. Muchas personas se acuestan y lo último que hacen es mirar las redes sociales, hablar por “WhatsApp” o ver vídeos. Aunque parece algo que no daña tu salud, creo que no es bueno usar el móvil justo antes de dormir.

    Por una parte, el móvil mantiene la mente activa cuando en realidad debería estar relajándose. Cuando estamos viendo vídeos o leyendo mensajes, el cerebro sigue atento y le cuesta más desconectar. Esto hace que tardemos más en dormirnos y que el descanso no sea tan bueno. Además, la luz de la pantalla puede afectar al sueño ya que engaña al cerebro y hace que piense que todavía es de día. Por ejemplo, a mí muchas veces me pasa eso y me desubico.

    Otro problema es que muchas veces decimos “solo lo cojo unos cinco minutos” y acabamos usando el móvil mucho más tiempo del que teníamos pensado. Eso provoca que durmamos menos horas y al día siguiente estemos más cansados, con menos concentración en clase y de mal humor. También hay algunas personas a las que el móvil les crea dependencia, ya que sienten la necesidad de mirarlo a cada rato, incluso cuando están en la cama.

    Es verdad que algunas personas usan el móvil para relajarse: por ejemplo, yo lo uso algunas veces para ponerme música relajante o también para ponerme la alarma. El problema aparece cuando se usa durante mucho tiempo.

    En conclusión, no es bueno usar el móvil antes de dormir, sobre todo si se hace durante mucho rato. Creo que sería mejor dejarlo a un lado un poco antes de acostarse para poder descansar mejor. Dormir bien es importante y a veces no nos damos cuenta de que el móvil nos está quitando tiempo de sueño.

Soraya Mínguez Escurín   (1º Bachillerato)

Curso 2025-26