sábado, 31 de mayo de 2025

LA CRISÁLIDA

Hemos asistido a uno de los mejores fenómenos que la naturaleza nos puede brindar. Ha sido en clase, casi por casualidad, pero propiciado por esa curiosidad que por suerte acompaña a nuestro alumnado.

Una mariposa ha cobrado vida en nuestro laboratorio del instituto. Y es que han pasado casi 4 meses desde que en octubre algunas de nuestras alumnas observaran que algo raro estaba anclado a una papelera del hall, parecía una oruga, la trajeron al laboratorio y resultó ser una crisálida, de una mariposa “blanquita de la col” (Pieris rapae), en plena transformación. 

Nos ha acompañado en las clases, escuchándonos, ha oído las partes del sistema nervioso o los tipos de ojos en la naturaleza, y ha soportado algún que otro meneo, que seguro no la hacía sentir sola. Teníamos la esperanza de ver algún día salir de ahí una mariposa, renacida de su metamorfosis, con otra forma y una belleza infinita.

Y hoy alguien exclamó: - ¡Profe, la crisálida está abierta! -. 

El profe casi incrédulo, contestó: - ¿Seguro? 

-Sí, la mariposa ha salido, se ha ido, no está.

Pero la mariposa estaba allí a tan solo dos centímetros de su crisálida, quieta, impasible, como quien se ha perdido para siempre y no encuentra su sitio. 

La alegría inundó la clase. Se movía y aleteaba, la naturaleza cumplió su cometido.

La decisión estaba tomada, había que liberarla, dejarla volar, necesitaba hidratarse y nutrirse, después de tantos días, sorprende que estuviera viva. 

Y partió a observar el mundo tras su metamorfosis, se renovó, tras un tiempo de paciencia, adquirió nuevos superpoderes, ¡ahora puede volar!, su perspectiva del entorno ahora es totalmente distinta.

Y es que, el realismo de la naturaleza nos conecta a la vida, nos hace leer entre líneas. 

Nuestros alumnos y alumnas, siempre en continuo aprendizaje, están aún en esa crisálida que llamamos adolescencia, se están transformando, superando retos, alegrías y frustraciones, y, por supuesto, adquiriendo sus superpoderes, que son muchos. 

Observarán el mundo con otra perspectiva, con otros ojos. Y pronto, ya que el tiempo es relativo, como la mariposa blanca, volarán.

D.P.

Peligros de colgar fotos en redes sociales

 

En los últimos años, el uso de las redes sociales se ha generalizado. Son usadas por millones de personas en todo el mundo. Personas de distintas edades, de distinto nivel cultural y social o de distintos países. Son utilizadas por niños, adolescentes y adultos. En muchos casos se fotografía y se graba cada paso que se da, cada viaje, comida o salida con amigos o familiares. Parece que, si no se graba o fotografía y se sube a las redes sociales, no ha ocurrido y no se ha disfrutado de esa experiencia.

Pero el hecho de subir estas imágenes a las redes sociales, aunque parezca inofensivo, no lo es. Al contrario, puede suponer muchos más problemas de los que en un principio nos imaginamos. Una vez que una foto se sube a las redes sociales, se pierde el control sobre esa foto y se puede utilizar, por ejemplo, para hacer publicidad sin pedir permiso a la persona que aparece en la ella. También se vulnera la Ley de Protección de Datos, ya que las imágenes se consideran un dato. Además, a través de las fotos que se suben a las redes, se comparten datos como dónde vives, el colegio al que van unos niños o el lugar donde trabajas, y es peligroso pues no sabemos quién va a ver esas imágenes ni con qué finalidad.
En el caso de los niños, algunos padres utilizan vídeos o fotos de sus hijos para subirlas a redes sociales, como Instagram o TikTok, con el fin de conseguir más visualizaciones de sus vídeos e incluso dinero. Esto es muy peligroso porque nunca se sabe quién puede ver esas imágenes y qué usos puede darles. Estas imágenes pueden acabar convirtiéndose en contenido para adultos, pueden ser utilizadas con fines publicitarios sin consentimiento de los padres o del menor o pueden facilitar a otras personas conocer el lugar donde vive el menor o sus rutinas y podría suceder que lo utilicen con fines poco adecuados.
En definitiva, subir imágenes a las redes sociales es algo a lo que no se le da mucha importancia porque no parece nada peligroso, pero puede provocar muchos problemas.

Ana Cezón Gonzalo - 4ºB

viernes, 30 de mayo de 2025

¿Por qué vuelve el fascismo?


La razón por la que las ideas fascistas vuelven a estar en auge es que, ante las crisis capitalistas, se intentan implementar los valores tradicionales como un intento de proteger la propiedad privada y las ideas capitalistas.

Cuando nuestras condiciones materiales empeoran, sentimos una desprotección, necesitamos de algo a lo que aferrarnos, algo que nos haga sentir que pertenecemos a algo grande, este algo nos hace sentirnos más seguros y con una sensación de comunidad. Además, en mi opinión, es esta característica de los fascismos la que hace que gente joven simpatice con estas ideologías, ya que, al estar en una etapa en la que puede haber la sensación de que necesitamos pertenecer a algo, lo más fácil es caer en movimientos conservadores ya que no requiere de mucho pensamiento crítico que digamos, puesto que son las mismas ideas que se han predicado a lo largo de los años. Además es una postura que requiere de menos empatía y con carácter más individualista, es decir que, a la persona simpatizante de estas ideas, lo que no le afecte de manera directa no le importará: las personas que sufran de un problema ajeno a lo que predica, por muy grave que sea, no tendrán importancia. Por esto, a mi parecer, es la postura más cómoda de todas.

Otro problema de estas ideologías es la fragmentación de la clase obrera: una gran parte de esta simpatiza con estas ideas, que son racistas, ultranacionalistas, y que promueven el odio hacia las minorías. Creen -falsamente- que el fascismo les resolverá sus problemas, cuando el verdadero problema está e el propio sistema económico en el que se encuentran, y a menudo olvidan a qué clase pertenecen, ya que, aunque muchos piensan que sus aliados son los millonarios y oligarcas, esto se aleja mucho de la realidad, ya que ni Elon Musk ni Bill Gates son sus aliados, es más, no es nuevo que estos millonarios vean a la clase obrera como máquinas con las que poder hacerse más ricos mientras esta se pudre con sueldos mínimos y largas jornadas de trabajo. Sí son sus aliados las propias personas a las que esta ideología culpa de todos los males del mundo, como el inmigrante al que a menudo se deshumaniza por creer en los discursos de la gente que justamente oprime a la clase obrera. Los fascismos sin un enemigo al que atacar no serían nada, ya que, si no tienen a alguien al que culpar, tarde o temprano la gente se dará cuenta de dónde está el verdadero problema.

ASMAE BENNAY