martes, 25 de noviembre de 2025

La autoexigencia excesiva - Ivana Dobra 1º Bachillerato

 


La autoexigencia excesiva


IVANA DOBRA

Hoy en día, en nuestra sociedad está muy presente la autoexigencia en las personas, tanto en los estudios, como en los deportes, el trabajo… y se llega a ver como algo normal y como algo que dignifica a las personas, es decir, deben tener esa autoexigencia para labrase un buen futuro.

En mi opinión, la autoexigencia excesiva es una manera de sabotearte inconscientemente, ya que en la sociedad se ve como algo normal. Según mi criterio, la autoexigencia puede ramificarse en dos tipos según su intensidad: podemos tener una autoexigencia regulada y proporcionada, y una autoexigencia excesiva (la cual es más dañina y de la que hablaré en este escrito). La autoexigencia excesiva afecta a la salud mental de quienes la padecen, ya que esta autoexigencia constante genera ansiedad, estrés y mucha frustración, debido a que nunca te sientes lo suficientemente bueno.

Otro punto es que no consigues valorar tus logros, ya que nada te parece bien o correcto y cada vez te exiges más y más. Tampoco consigues ver que tus errores son normales, puesto que eres persona, sino que lo ves como algo que no es habitual y que no puede volver a ocurrir. Llegas a tal punto, que te castigas a ti mismo por esos errores, impidiéndote a ti mismo/a hacer cosas que te gustan y disfrutas, ya que ese es tu castigo.

A causa de que nunca valoras tus logros, te comparas con las personas de tu alrededor. Siempre quieres intentar ser mejor que los demás, aunque eso te cree rivalidades con gente que quieres o incluso te haga muy mal psicológicamente a ti mismo/a.

Todo esto se debe a la sociedad de hoy en día y a los estándares impuestos, como el que establece que es muy bueno ser el “el mejor”, lo que hace que las personas quieran verse como las mejores para ser valoradas por la gente de su alrededor y por sus familiares. Incluso, muchas familias imponen una exigencia muy grande a sus hijos, los cuales acaban adoptando esas actitudes y las acaban viendo como algo normal, hasta que entran en un bucle del cual es muy difícil salir.

Mi consejo/opinión es que las personas que no se vean capaces de salir, acudan a profesionales para que puedan ser guiadas y consigan dejar a un lado esta autoexigencia. Pero muchas personas ven el psicólogo como alguien al que hay que acudir solo si estás loco, o incluso les da vergüenza o miedo ser juzgadas por sus  amistades. Por esta razón, muchas personas no consiguen superar ese bucle y, como consecuencia, acaban haciendo cosas peores o incluso abandonando aquello que tanto les gusta por la gran ansiedad que están viviendo.

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